Solo estoy esperando. La retengo porque sé que va a traicionarme. Y, si llego a sospecharlo siquiera, me adelantaré. ¿La deseo? Sí, cierto. Pero más deseo que nadie se burle de mí. Más deseo mantener alejados a mis enemigos y a flote el legado de mi abuelo. Sí, la deseo, y ella llegará a desearme, por más que se resista. Pero con el deseo solo no basta y sé que ocurrirá. Me traicionará. Y cuando eso ocurra… estaré preparado.
Lilly recibe una nueva oferta de trabajo que no puede rechazar tras ser despedida como enfermera en la clínica donde trabajaba. El nuevo trabajo es en una gran y lujosa mansión. ¿Pero de qué? La paga es más de lo que puede imaginar y no puede dejarlo pasar, así tenga que mentir sobre su profesión. Pero cuando conoce al dueño de la mansión, el señor Boone, queda hipnotizada por él. Es guapo. Grande. Fuerte. De ojos azules y pelo castaño. Intrigada por la curiosidad que esconde ese hombre, decide...