Hay un poeta posbolchevique que exhibe una rítmica única de rastros beatnik y una tensión en la que se superponen cartas de amor, memorias borroneadas y circunstancias cotidianas llevadas a la altura de mito, de leyenda épica, o acaso estoica. Ese poeta es Luis Pereira Severo, autor de estos Poemas para mi novia extranjera, herederos de una milonga rioplatense travestida de neobarroco pero también de los espirales del rock de grandes bardos como Bob Dylan y Leonard Cohen. Hay algunos textos...