Con ritmos y avances diferentes en cada país, la industria petrolera de América Latina se ha ideo alejando del modelo monopólico estatal se ha integrado a las prácticas comunes de una industria global que se desenvuelve según las condiciones de mercado. Las empresas nacionales, emblemáticas, siguen operando, pero dejan ser instrumentos de control gubernamental y se van adaptando a un ambiente cada vez más competitivo y empresarial donde coexisten con compañías privadas y fuera de sus...