Se hace extraño regresar a donde una vez fuiste feliz. Volver a pisar las calles que solían oírte reír antes de que todo se nublara. Yo he decidido volver a Playa Blanca, una ver todo ha terminado, pero me cuesta sentirme en casa en lugar de como un extraño. Cuesta tanto como intentar escribir sin errar una y otra vez las teclas, ahora que no escucho su respiración dormida a mi lado. Dudo que nada decente pueda salir de estos dedos anquilosados, porque por más que intento pasar página lo único...