En aquella ciudadela donde todo parecía infalible, donde ya era una realidad la energía mentesolar, aquí una tormenta glacial, producto de un cambio climático, pone en jaque toda la evolución de la ciudad y de un planeta; tal vez, algo inimaginable para el noble conde de Burgos Pedro Pablo de Balboa quien buscando Australlis del Extremo, se pierde sin dejar huella en lo que el mismo había adelantado a la Corona Española: «el lugar inimaginable, inconcebible para nosotros…es una utopía». Esto, y...