La historia de los condenados de San Ignacio se centra en la muerte de Toribio Santos Aguirre, un parroquiano desalmado del pueblo, carpintero en la fábrica de muebles, siempre bien dispuesto a amedrentar y ningunear a los lugareños y compañeros, con su estampa de gaucho malo, lo que hace razonar al pueblo, la infaltable pregunta sobre el pecado y la culpabilidad. El sufrimiento es constante si se pone como referencia a la pregunta, pero, no siempre el mal dura eternamente. En circunstancia poco...