Estas trece historias, aunque noveladas, no son ficción. Son gestas de hombres y mujeres reales, personajes singulares que vivieron intensamente su tiempo y se rebelaron, con su acción y pensamiento, contra toda forma de poder. No están todos; en vez de trece, deberían ser miles. No fueron héroes ni santos de la anarquía, pero tampoco bandidos ni aventureros; solo hombres y mujeres de carne y hueso. Fueron luchadores con los que es posible tener resonancias, para afirmar hoy creativamente una...