En La vagina mecánica de Dios asistimos a un expriemento narrativo sin etiquetas ni complejos. Un caudal de recursos literarios excepcionales que sirven, en realidad, para darle forma a una expresión artística cuyo objetivo es retratar la belleza en todas sus formas. Compuesto por relatos, reflexiones, poesía o dramaturgia, Daniel Polunin, una de las voces más lúcidas de su generación, se sumerge en los confines de la condición humana, la vacuidad de la modernidad, lo breve, la cosificación...