Jahuel significa en mapudungún «agua estancada», «charco» o «poza». Es también el nombre de un pueblo y unas termas situadas al norte de la ciudad de San Felipe, que solían visitar las parejas (entre ellas, los padres del autor) en la década de los sesenta y que un siglo antes visitara Charles Darwin. En esta peculiar zona, cargada de simbolismos, se ancla este poemario intenso, repleto de flashes, reflexiones sutiles y la presencia de la muerte como el único problema real para el lenguaje....