Por el camino zigzagueante que es la vida muchas veces nos enfrentamos a la adversidad que nos lleva a vivir en penumbra y desazón, entre alegrías y tristezas inusitadas transcurren los años que como el agua se deslizan por entre los dedos. Tras planteos existenciales y filosóficos, pinceladas de color y formas esculpidas la vida «transcurre» y se va forjando esta obra, con cada suspiro, cada vivencia, con cada lágrima y cada sonrisa se llenan de palabras sus hojas; como sangre derramada de...