Los cuentos de Los pájaros prefieren volar en la tierra descansan en muchas de las virtudes de la escritura actual –exactitud, abundancia de significación, exigencia de una lectura cómplice, profusos destellos poéticos–. Prosa limpia de todo lo que pueda ser o parecer superfluo, en momentos justos se torna morosamente detallada y sabia, zahondando en la sintaxis de los relatorios, matizándolos; y, por lo mismo, enriqueciéndolos. Diego no cesa de trabajar la palabra y nos entrega Los pájaros...