Si Lluch García Garay debuta con hachazos, prepárate. Aunque hoy sea lunes no es una modernez de poemas y frases para enmarcar. Viene con trampa: se lee fácil, pero te noquea. No son solo palabras bonitas; son sus pensamientos en estado puro –que al final son como los tuyos, como los míos, como los de la señora que va en el metro-. Lo que te va a molestar es que Lluch los haya expresado como tú no has podido hacerlo nunca. Haz una cosa ahora mismo: ábrelo por la página que sea. Lee… y respira....