Nacidos de una pluma, que no ahorra mirar adentro, los poemas de este libro son un detalle de afectos, también de su falta, y un compendio de tiempos pegados a un alma que ama y sufre sin escalas; lo dice tal como fue su vida, consagrada a los sentimientos. Situaciones, personas, momentos y afectos deducidos son abrazados en el calor de estos versos que nos dicen cuánto han generado. Se disfruta el placer de leerlos.
Mario Abella es un poeta espontáneo, nacido de la calle de su vida, como se autodefine. Comparte emociones, vivencias, desengaños y amores como un borbotón, o una sutil telaraña, tejida a la sombra de sus más caros afectos. Pinta la escena como se fue dando y saltea obstáculos como gimnasia de vida, porque en el entramado de todas las poesías, y este libro es uno de sus mejores testigos, pone hasta el último aliento. Vive y describe, musas y eventos, que son cuentas del collar que jalonó el...