Jesús Terrés coloca el hedonismo a la altura de un arte. Sus textos son una celebración a la vida y a la belleza escondida en las pequeñas cosas y en las pocas y grandes verdades a las que aferrarse. Una buena mesa con amigos sinceros, el amor que nos devuelve los mejor de nosotros mismos, la lucidez, la consciencia y la ternura. La esencia de lo efímero que nos hace eternos y el recuerdo constante de que aquí hemos venido a jugar. El autor de Nada importahace en estas páginas una declaración...