Solo existe la muerte en este mundo aparte, una realidad insospechada al otro lado de las murallas que forman los monoblock. Es tu decisión adentrarte por el pasaje en tinieblas que bordea la canchita y los edificios bajos. Estás a tiempo de regalarle este libro a un amigo que no tenga problemas para dormir. Mi advertencia no es ingenua. Leí el primer manuscrito hace unos años, cuando conocía a Karina Sacerdote por su poesía y sus eventuales —inolvidables— cuentos. Pero nada me preparó para...