El agua clara se hace turbia. Muevo brazos y piernas en busca de aire, pero no alcanzo la superficie y estoy lejos del fondo para impulsarme hacia arriba. Grito. Mi voz se deshace en burbujas. Un vacío sube desde el vientre, me sacude y me lleva a buscar la manera de salir antes de que se acabe el aire. Rayos de luz, luego sombras. ¿Eso que siento es una mano, un brazo que me cruza el pecho y jala hacia arriba? Alicia me regaña, jadea y llora. Nos abrazamos. Pregunto dónde estás. Empiezan las...