En La cura de todos los males, diferentes tópicos de la poesía amorosa de Occidente se dan cita, por medio de la voz lírica que propone Eduardo León, poeta de la carne dispersa. Si Denis de Rougemont afirma que lo que exalta el lirismo de nuestra cultura «no es el placer de los sentidos, ni la paz fecunda de una pareja. No es el amor logrado. Es la pasión del amor», el poeta ecuatoriano lo reafirma desde la concepción del erotismo como principio de libertad, porque en estas páginas «la...